Agentes de IA
Asistentes que leen, investigan, clasifican y redactan dentro de tus reglas de negocio. Trabajan con tu información y dejan registro de lo que hicieron.
Automatiza con IA el trabajo repetitivo de tu empresa.
Revisamos juntos tus procesos y los sistemas que usas todos los días para encontrar el punto donde un agente de IA o una automatización le da más capacidad a tu gente y te regresa más de lo que cuesta. Después lo desarrollo y lo pongo a funcionar con tu equipo, empezando por un proyecto pequeño.
Primera conversación de 30 minutos, sin costo.
Cada semana sale una herramienta nueva de inteligencia artificial y todas prometen cambiarlo todo. Cuando nadie en la empresa puede dedicarse a seguirle el paso, es difícil saber qué de eso te sirve y qué es ruido.
Ahí entro yo. Tú y tu equipo conocen la operación; yo conozco lo que hoy sí funciona en IA y sé construirlo. Juntos encontramos dónde invertir primero, y también dónde no conviene todavía.
Y no termina en el primer proyecto. Te acompaño en la transición a la IA y la automatización, proceso por proceso, hasta automatizar todo lo que a tu empresa le convenga.
Un agente bien colocado le quita a tu gente el trabajo repetitivo y le pone enfrente la información que necesita, en el momento en que la necesita.
No se trata de entregarle a la IA el conocimiento ni las decisiones de tu empresa. Se trata de que cada colaborador decida mejor: con más contexto, más rápido y con menos trabajo de preparación.
El criterio sigue siendo de quien conoce el negocio. Por eso en cada proyecto queda claro qué hace el agente y qué decide una persona.
No empiezo vendiendo una solución. Empiezo entendiendo qué hace tu gente todos los días y con qué sistemas.
Revisamos juntos tus procesos y tus sistemas: ERP, CRM, hojas de cálculo, correo, WhatsApp. Lo que realmente se usa.
Trabajamos juntos para encontrar dónde un agente o una automatización daría mejor retorno, y lo ordenamos por impacto y esfuerzo. Incluye lo que no vale la pena.
Elegimos una sola oportunidad, de alcance corto. Yo la desarrollo, la conecto a tus sistemas y la ponemos a trabajar con tus datos y tu equipo.
Medimos el resultado. Si funcionó, seguimos con el siguiente proceso del mapa, y así avanza tu transición a la IA. Cada decisión se toma con números tuyos.
Asistentes que leen, investigan, clasifican y redactan dentro de tus reglas de negocio. Trabajan con tu información y dejan registro de lo que hicieron.
Tareas repetitivas entre sistemas que hoy alguien hace a mano: capturas dobles, reportes, seguimientos, sincronizaciones.
Conexión con tu CRM, tu ERP y tus herramientas actuales. La IA se suma a tu operación, no te obliga a cambiar de sistema.
Aprendizaje automático (machine learning) sobre tu historial para estimar ventas o demanda, cuando tus datos alcanzan para hacerlo bien.
Un agente revisa cada prospecto que llega al CRM, investiga a la empresa, lo califica con los criterios del equipo comercial y lo turna al vendedor que corresponde.
A partir de las condiciones de operación del cliente, recomienda el equipo adecuado del catálogo y explica por qué.
Un tablero y un asistente que leen el avance real de cada proyecto y señalan cuáles necesitan atención, con el contexto de los correos del proyecto.
Manuales, presentaciones y documentos técnicos convertidos en una wiki que los agentes consultan para responder con información de la propia empresa.
Un modelo de aprendizaje automático entrenado con el historial de ventas para estimar cuántas piezas se venderán por producto y por sucursal, como apoyo para los pedidos.
Soy Abraham Chávez, ingeniero en sistemas en Querétaro. He construido y mantenido los sistemas con los que las empresas venden, cotizan, facturan y operan. Por eso, cuando hablo de IA, hablo de algo que tiene que convivir con tu operación real.
Trabajas directamente conmigo, de principio a fin: el diagnóstico, el desarrollo y el acompañamiento después de la entrega. En persona en Querétaro y El Marqués, y de forma remota con empresas del resto de México.
Una automatización sigue siempre los mismos pasos: mueve datos entre sistemas, genera un reporte, envía un seguimiento. Un agente de IA además lee, investiga, clasifica y redacta dentro de tus reglas de negocio, por lo que sirve para tareas donde la información llega distinta cada vez. Muchos proyectos combinan los dos.
Los que son repetitivos, siguen reglas claras y tienen volumen. Algunos ejemplos de proyectos que hoy están en operación: calificar y turnar al vendedor correcto los prospectos que llegan al CRM, recomendar el equipo adecuado de un catálogo técnico, vigilar el avance de los proyectos y avisar cuáles necesitan atención, responder preguntas con los manuales y documentos de la empresa, y estimar las ventas por producto y sucursal para apoyar los pedidos. También las capturas dobles entre sistemas, los reportes y los seguimientos.
Las dos cosas. Hago el diagnóstico y también desarrollo lo que proponemos: el agente o la automatización, la integración con tus sistemas y la puesta en marcha. Trabajas conmigo de principio a fin, y después de la entrega sigo acompañando a tu equipo.
Por un diagnóstico de sus procesos y sistemas, no por una herramienta. De ahí sale un mapa de oportunidades ordenado por impacto y esfuerzo, y se elige una sola para un proyecto piloto. Con el resultado medido se decide el siguiente proceso. Así la transición a la IA y la automatización se hace paso a paso.
No. Los agentes y las automatizaciones se conectan a los sistemas que ya usas: ERP, CRM, hojas de cálculo, correo, WhatsApp. La IA se suma a tu operación, no te obliga a cambiar de sistema.
No es el objetivo. Un agente le quita a tu gente el trabajo repetitivo y le pone enfrente la información que necesita. El criterio y las decisiones siguen siendo de quien conoce el negocio, y en cada proyecto queda claro qué hace el agente y qué decide una persona.
Un piloto pequeño toma de tres a cuatro semanas: hay que reunir la información, construir, probar y validar con tu equipo. El costo depende de lo que se automatice y tiene tres partes: el desarrollo, el uso del modelo de IA (que varía según cuánto se use y qué modelo se elija) y el hospedaje, que puede ser un servidor que ya tengas o uno básico en la nube. Cuando el diagnóstico deja claro qué proceso conviene automatizar, recibes una cotización con alcance y costos antes de empezar el piloto.
Se define contigo antes de empezar. Un agente de IA envía al proveedor del modelo únicamente la información que necesita para hacer su tarea. Lo que tu empresa considere sensible se puede dejar fuera: se maneja con programación tradicional dentro de tus sistemas, sin pasar por un modelo de IA. En cada proyecto queda definido qué información usa el agente y cuál no.
No. Estoy en Querétaro y puedo visitar en persona empresas de la ciudad y de El Marqués. Con empresas del resto de México trabajo de forma remota.
Dura unos 30 minutos y no tiene costo. Me cuentas cómo trabaja tu empresa y qué sistemas usan; yo te digo si veo algún proceso que valga la pena revisar y cuál sería el siguiente paso. Si no lo hay, también te lo digo.
Una primera conversación de 30 minutos basta para saber si hay algo que valga la pena revisar. Escríbeme por el medio que prefieras.
Primera conversación de 30 minutos, sin costo.